Queridos abuelos:


de Moribundo Insurgente

               
                                  Hoy vengo a tiraros de las orejas a más de una de vosotras, si, si, a vosotras, a ti que me estás leyendo.
   Inmersos en esta situación de estafa gubernamental globalizada a la que llaman crisis, nos quejamos de que todos aquellos derechos que se consiguieron con sangre se están perdiendo mes a mes debido a las políticas de los vendepatrias de turno.

¿Tiene el mismo derecho un mandril a votar que yo?

de Iván Albarracín


   Sí chavales, sí. Por desgracia lo tiene. Con este titular no pretendo dar una lección de ideología política ni señalar cual es la buena o cual es la mala. Cada uno con su conciencia y sus ideas.

El grosor del tronco de la estupidez humanama

de Manuel Gris


   Nuestra sociedad es una puta mierda. Y con eso podría acabar la reflexión, ¿no?
   Cada individuo solamente busca el reconocimiento personal, el enfrentamiento barato, el odio como válvula de escape, el tú tienes la culpa y yo no, y mi favorito de todos: tú no tienes razón porque lo digo yo.

Naces, creces, te mienten y mueres

de Raul Merino



   Llegamos a este mundo, sin pedirlo ni quererlo, es más nos aferramos al vientre materno porque no queremos salir, tal vez sabiendo lo que nos espera fuera. 

Sensualidad a partir de los 50’

de Teresa Estévez



   Se diría que nuestra sexualidad y sensualidad, es decir, nuestra vida íntima y nuestro deseo, han sido especialmente ignorados a lo largo de los tiempos.

Amigos Amados

de Espe Piga



Me gusta mi cuerpo. Mi cuerpo íntegro. Todo él, entero. Por fuera y por dentro.
Me gustan los cuerpos de los demás. Íntegramente. Por dentro y por fuera.
Me gusta cuando a mi cuerpo vienen otros cuerpos y así puedo descubrir lo imperfecto perfecto

Belleza subjetiva

de Juan Cabezuelo


   Me miro al espejo, acabo de despertarme, son las cuatro y veinte de la madrugada y no estoy en uno de mis mejores momentos. Me acerco e inspecciono mi cara, manchas en la piel, un poco de dermatitis, mal afeitado y algunos pelos rebeldes que se hacen ver con descaro entre las cejas, los agujeros de la nariz y las orejas... vale, no soy lo que se dice una belleza exótica precisamente, pero... ¿soy guapo?